La mirada tridimensional en salud
El concepto de salud y enfermedad- visto con los ojos de la psicología espiritual-, cubre un marco muy amplio: lo transpersonal- como aquello que incluye a lo espiritual, lo trascendente en el ser humano-, no se limita a considerar el síntoma corporal o mental, las emociones o sentimientos, etc. sino que profundiza en el estrato fundante y esencial del ser humano, su alma.
En la memoria celular...

Solo basta pensar como desde la vida intrauterina, el bebé está ya registrando y respondiendo emocionalmente a lo que recibe de su madre, y con ella, lo que proviene de su padre y antepasados.
Lo que sentimos y pensamos, es lo que va a irradiarse y grabarse en la energía de las células . Luego lo veremos expresarse en el síntoma físico, psíquico que conocemos como enfermedad. El alma pide a gritos que la escuchemos.
Ahora bien, ese síntoma es solo la punta del iceberg, que reclama revisión y esclarecimiento. Si interrogamos a esa afección, localizada en alguna parte específica del cuerpo de la persona (cada parte u órgano tiene su significado y devela un sentido singular), podemos comprobar que obedece a una historia, posee una trama interna a develar, y significa algo muy doloroso o traumático para ese ser. Solo que el síntoma o afección lo está encubriendo. Pero es como si pidiera a gritos ser decodificado.

La verdadera medicina espiritualista.
Gracias a esta maravillosa época, ya ninguno de nosotros, escapa a la tarea fundamental, que es develar los códigos espirituales que nos atraviesan, si es que deseamos construir bases firmes para nuestra felicidad. Hacer otra tarea es, simple y llanamente, un emparche.
Si el espíritu es causa y motor de la vida y las enfermedades, el estrato mental es solo reflejo de lo que pasa allí. Entonces, el cuerpo y sus síntomas, son solo espejo del alma.
La verdadera revolución de la medicina solo llegará de la mano de la inclusión del registro espiritual. Mientras tanto, seguiremos ciegos y tanteando la felicidad sin nunca alcanzarla. Nos quedamos rezagados,caminando lento y sin rumbo cuando podríamos hacerlo con una dirección precisa y muy rápidamente.
Concluyendo...
No puedo eludir mi responsabilidad profesional como psicóloga espiritual, por eso intento cada día, y con fuerte intención, esclarecer a todas las personas acerca del verdadero origen de las enfermedades.
La causa radica en el espíritu . Si no se explora río arriba (alma), nunca se limpiará el río abajo (mente, emociones y cuerpo físico).
El síntoma en la mente y el cuerpo, es solo espejo de lo que pasa en el alma. Si no reviso la causa espiritual , si opero solo a nivel mente-cuerpo, estaré emparchando y provocando un deslizamiento de los síntomas que seguirán materializándose en un lugar distinto cada vez.

Cuando logremos ese despertar y operemos en ese registro fundante, es cuando la medicina será la verdadera medicina del alma, espiritualista, a nuestro servicio, para alcanzar la plenitud y la felicidad. Mientras tanto, solo quimeras..
Muchas gracias por estar del otro lado, y compartir estas reflexiones.
Me guía el deseo ardiente de poder ser instrumento útil para muchos seres que se encuentran sufriendo y que buscan su despertar espiritual.
Nunca olvidemos que estamos en red y mientras exista algún ser infeliz sobre este mundo, todos estaremos viviendo la felicidad a medias.