Soy activo en la creación de mi realidad
La
realidad la construimos con nuestros pensamientos.
Según lo que pienso, será lo que siento
profundamente = Vibración.

Por eso necesito
limpiar mis células espirituales.
Si mi realidad actual - en algún aspecto, o en su
totalidad- no me agrada, entonces tengo
que revisar como estoy vibrando en esos circuitos. Me hago cargo, responsable. La causa siempre está en mí.
Cuando
creemos que podemos, en verdad podemos. La mente crea. Todo lo que me pasa, lo estoy creando. Lo bueno y lo malo.
Invoco la protección y fuerza de Dios unida a la propia.
Vibrando en la exacta frecuencia de aquello que deseo alcanzar.
No se trata de controlar el mundo externo para obtener lo
que deseamos. Sino más bien, de dirigir
nuestra energía a desarrollar un estado emocional acorde a lo que deseamos.
Dedicarnos a experimentarlo con toda nuestra atención, en el aquí y ahora.
Por ejemplo: al orar, sentir que mi oración
ya fue respondida, visualizo que ya se me concedió lo que deseo, agradezco, en
presente, ya lo tengo, ahora, aquí, disfruto,
agradezco a Dios y retribuyo las
bendiciones recibidas.
Aprendo a orar como si lo que deseo
ya lo tengo. Lo agradezco,lo disfruto.
Dios colma de bendiciones a quien
se siente ya bendecido, a quien agradece más y más.
Cuanto mas agradezco, mas cosas buenas vienen para agradecer. Lo
semejante atrae lo semejante.
El poder de la verdadera oración.
Le damos poder al
sentimiento, para que nos responda como
un espejo, dando lugar así a los cambios en nuestras vidas. Es el
modo de orar basado en el sentir. Lo que llega a Dios es el sentimiento pleno y
sincero. La palabra sin sentimiento, no sintoniza con Dios.
Para Dios, solo
agradecer en palabras, sin retribuir (acción), es vacío.
La gratitud desde el punto de vista de
Dios, solo se demuestra en actos concretos de retribución en servicio. Esa
vibración es la que impacta y conmueve en el mundo Divino. El resto es solo
palabra vacía. La oración que llega a Dios, es acción. Retribuyo, sirvo.
Es por
eso que necesito elevar mi vibración. Cómo? Purificando mi espíritu, silenciando mi mente
y conectándome con el poder de la
oración y el servicio sincero, comprometido y desinteresado.
Cuando
mi mente vibra bajo (miedos, celos, envidia, enojo, rivalidad, autolimitación,
etc.), accedo a información del bajo
astral, atrayendo más miedos y pesares. El miedo es de la mente. Lo que
temo, lo atraigo. El espíritu no tiene límites y siempre vibra
en alegría, pues es una parte del alma de Dios.
Por eso
es muy importante Trabajar con conciencia de Co-creación, esto es, con responsabilidad, sabiendo que lo que vibro será materializado en mi vida.
El trabajo unificado
1) Pensamientos: Fuerza de la Palabra. Palabra positiva, virtuosa, soy impecable con
mis palabras. La palabra tiene poder, crea realidad.
2)
Sentimientos: Trabajo con la gratitud y el perdón. Me transformo, vibro en la misma frecuencia
de lo que deseo obtener. Por eso agradezco por anticipado, ya lo tengo, ya está
en mi realidad. Vibro y agradezco como
si mi oración ya hubiese sido
respondida.
En mi corazón hay gratitud,
ya lo tengo, agradezco. Permito que el
campo de energía, el mundo espiritual, responda en relación al sentimiento en
mi corazón, sentimiento de gratitud y de retribución.
3) Acción: hago
activamente mi parte, con responsabilidad. Asumo mi trabajo, sin proyectar en
nada ni en nadie mi propia responsabilidad karmica. Cambio miedo por confianza y fe. Actúo serenamente y soy dócil a lo que viene, a la planificación Divina.
No me
peleo con lo que llega a mi vida. Más
bien me esfuerzo en hacer una lectura
espiritual del “para que” viene a mí.
Trabajo
activamente en mi servicio, soy pro-activo No espero, avanzo. Propongo,
planifico, genero estrategias. Fuerza Divina + Fuerza Humana. Dios siempre nos protege.
Cuando tengo una verdadera y decidida determinación en la misión, es cuando siento y actúo con la voz interna firme que me dice: " lo lograré si lo hago".
En las tareas de la vida y del trabajo espiritual, es necesario arder en esa determinación, con fortaleza de carácter y claridad en nuestros objetivos.
Es en ese línea vibratoria, cuando el Cielo se alinea a nuestro favor y bajo la protección superior, logramos alcanzar lo que buscábamos.
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Nunca olvidemos lo que una sabia frase nos recuerda: " Cuanto mas se carga la espiga de arroz, mas se inclina..."
Gracias, siempre Gracias!!
Muchas gracias por tus consejos y enseñanzas.
ResponderEliminarSaludos!